¡Empecemos con la parte más básica! The Witcher de Netflix es una serie que ha generado mucha expectación entre los fanáticos de la saga de videojuegos y libros. La narrativa no lineal es uno de los aspectos más destacados de la serie, pero ¿funciona realmente? Mi respuesta es un rotundo no. La forma en que han manejado la narrativa no lineal en The Witcher es un desastre total.
Una narrativa no lineal que no lo es tanto
La serie sigue la historia de Geralt de Rivia, un cazador de monstruos con habilidades sobrenaturales, y su viaje a través de un mundo de fantasía medieval. La narrativa no lineal es una característica común en muchas series y películas, pero en The Witcher, se siente como si estuvieran intentando ser diferentes sin tener un plan claro. Los episodios saltan adelante y atrás en el tiempo sin una razón aparente, lo que hace que sea difícil seguir la trama. (¿Alguien se acuerda de aquella vez que Geralt estaba en un bosque y de repente estaba en un castillo? ¡No!).
El problema con la continuidad
Uno de los mayores problemas con la narrativa no lineal en The Witcher es la falta de continuidad. Los episodios no tienen una estructura clara, lo que hace que sea difícil entender qué está sucediendo y cuándo. (Recuerdo que en el estreno, alguien me preguntó si Geralt era un vampiro. ¡No! Es un cazador de monstruos, ¡por supuesto!). La serie asume que el espectador ya conoce la historia de fondo, pero no hay suficiente información para que los nuevos espectadores se sientan cómodos. (¿Cuántas veces he tenido que buscar en Google quién era Yennefer mientras veía la serie? ¡Demasiadas!).
Un reparto que intenta salvar la serie
A pesar de los problemas con la narrativa, el reparto de The Witcher hace un buen trabajo. Henry Cavill, en particular, es perfecto para el papel de Geralt de Rivia. Su actuación es sólida y creíble, lo que hace que sea fácil olvidar los problemas con la trama. (Aunque, ¿alguien notó que su pelo parecía un poco demasiado perfecto en algunas escenas? ¡Vamos, hombre!). El reparto secundario también es bueno, con personajes como Yennefer (Anya Chalotra) y Ciri (Sophie Wilde) que añaden profundidad a la historia.
La importancia del mundo de fantasía
Una de las cosas que más me gustan de The Witcher es el mundo de fantasía en el que se desarrolla. La serie tiene un presupuesto grande y se nota en la creación de escenarios y criaturas. (¿Alguien vio aquella escena en la que Geralt lucha contra un wyvern? ¡Fue épica!). El mundo de The Witcher es rico y detallado, con una historia compleja que se va revelando poco a poco. (Aunque, ¿por qué los elfos son tan… elfos? ¡No entiendo!).
El final explicado (o no)
El final de la primera temporada de The Witcher es… confuso. (¿Confuso? ¡Eso es quedarse corto!). La serie termina con un cliffhanger que deja al espectador preguntándose qué sucederá a continuación. (¿Qué pasó con Geralt y Ciri? ¿Y con Yennefer? ¡No lo sé!). La segunda temporada tiene mucho trabajo que hacer para recuperar la confianza del público. (¿Podrán hacerlo? ¡No lo sé!).
En fin, The Witcher de Netflix es una serie con mucho potencial, pero con problemas graves en su narrativa no lineal. A pesar de los esfuerzos del reparto y la creación de un mundo de fantasía rico, la serie necesita trabajar en su continuidad y claridad. (¿Podrán hacerlo? ¡Solo el tiempo lo dirá!). The Witcher es una serie que requiere paciencia y dedicación, pero ¿vale la pena? ¡Esa es la pregunta!.
